Jorge Enrique Robledo es el dedo acusador de muchos que no tienen un escenario político, de muchos que queremos despertar conciencias y apuntar a la llaga, a la herida abierta entre la comunidad y el Estado…” Juan Manuel Roca
Con el nombre de la apertura, el libre comercio se empezó a aplicar en Colombia en 1990. Entonces, luego de veinte años de experiencia hay razones de sobra para oponerse a los tratados de libre comercio (TLC), porque buscan profundizar unas políticas que reemplazan el trabajo nacional por el extranjero y destruyen la producción industrial y agropecuaria, privatizan el sector público, le entregan los principales renglones de la economía a las trasnacionales y ponen el Estado al servicio de concepciones no democráticas, sino plutocráticas. En resumen, está probado que el “libre comercio” empobrece a casi todos los colombianos y, peor aún, le arrebata al país la posibilidad de crear riqueza. Colombia sí debe relacionarse con Estados Unidos y con el resto del mundo, pero no con acuerdos de mula y jinete que nos arrebatan la soberanía nacional y nos convierten en una especie de colonia, condición inicua de la que nos liberamos hace doscientos años.
La lucha de los trabajadores del petróleo, con el respaldo de los colombianos, creo en la mitad del siglo XX la empresa estatal Ecopetrol, quitándole el control del negocio a las trasnacionales. Desde entonces, el capital extranjero y sus correveidiles…
Jorge Enrique Robledo es de los pocos políticos colombianos de los que se pueden asegurar, con certeza absoluta, muchas cosas buenas. Robledo es una persona inteligente, íntegra, honesta, valiente, coherente, que hace muy bien su trabajo…
Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 20 de abril de 2007
En el colmo de los colmos, el TLC amenaza de manera directa la propia integridad territorial de Colombia, pues allí se le aceptó a Washington una “definición de territorio” que recorta…