La privatización de Ecopetrol, Un gran negocio en contra del interés nacional.

15/01/10

El debate no es de ahora y no es solo técnico

Este debate sobre la privatización de Ecopetrol no es nuevo, senador Hugo Serrano. En él llevamos casi un siglo. Es la misma controversia que se está librando en Colombia desde la Concesión Mares y la Concesión Barco. Y conviene aclarar que no es un debate técnico, aun cuando entraña aspectos técnicos, sino que están de por medio poderosísimos intereses, un aspecto que suele ocultarse o que se evade en este tipo de polémicas, pues aparecen como un simple intercambio de puntos de vista técnicos, académicos y nada más. Pero no. Es un debate en el que entran en juego poderosos intereses y ganancias enormes y en el que hay contradicciones entre el interés público y el interés privado, como también entre el interés de los colombianos y el de los extranjeros. Hay unos que en esta confrontación nos movemos sin plata en el bolsillo. Pero otros no. Aquí se mueven enormes sumas e inmensos poderes que, dependiendo de las decisiones que tome el Estado, ganan más o ganan menos, se enriquecen más o se enriquecen menos. Que un hecho así se acalle por ser este el reino de la hipocresía y los eufemismos, no le quita certeza a lo que afirmo. Y en el terreno del petróleo sí que se mueven intereses creados, intereses que han provocado guerras, por ejemplo, la del Chaco o la actual en Irak.

En Colombia hemos vivido básicamente tres etapas en materia de hidrocarburos. La primera, entre el inicio del siglo XX y la creación de Ecopetrol, lapso en el que se da una gran batalla por definir quién controla el recurso. Una segunda, cuando se crea Ecopetrol, época en que predominan los intereses nacionalistas. Y estamos en la tercera, en la que los monopolios y las trasnacionales imponen sus puntos de vista. La creación de Ecopetrol fue el fruto de una lucha supremamente dura, porque en ese momento era inmenso el poder de las trasnacionales, el poder del imperialismo, para usar una palabra que irrita bastante pero que es cierta. Las trasnacionales se movieron a fondo, tanto que cuando se nacionalizaron los hidrocarburos a mediados del siglo XX, no se pudo nacionalizar el transporte, la comercialización. El negocio más pulpo, sin riesgo, en los hidrocarburos no es ni explorar ni explotar ni refinar, sino distribuir. Pues bueno, esa actividad nunca se pudo nacionalizar. La Exxon Mobil todavía detenta el 42% de la distribución de combustibles en Colombia, la Texaco el 14,6% y la Shell, hasta hace nada, otro importante porcentaje. Las pongo como ejemplo para mostrar que el forcejeo no solo fue en el pasado, allá por 1950, sino que sigue vivo.

Y el forcejeo entraña lucha de intereses y corrupción. Siempre les recomendé a mis estudiantes en la universidad que leyeran los libros de Jorge Villegas para que conocieran las historias escalofriantes de las concesiones De Mares y Barco y la descomunal corrupción de la oligarquía colombiana en el negocio de los hidrocarburos. Esto es ya historia patria, pero aquí sigue siendo parte de la discusión y, por lo mismo, también sigue la lucha. Durante todo el tiempo la lucha ha tenido que ver con concesiones sí o concesiones no, asociaciones sí o asociaciones no, cómo se distribuye el recurso en las asociaciones, si suben o si bajan las regalías al capital extranjero, si aumenta o disminuye el impuesto de renta, etc. Todos han sido debates de intereses, no solo técnicos.

Debo entonces manifestarle con entera franqueza, doctor Hernán Martínez, que no me gusta su nombramiento como ministro de Minas. Y no me gusta, precisamente por su pasado. El Ministerio de Minas acaba de expedir un boletín de prensa en el que nos cuenta con orgullo que usted trabajó 38 años con la Exxon Mobil, un tiempo también con la Esso colombiana y 16 años con el Cerrejón Zona Norte, del que fue presidente. Eso que a algunos les parecerá una carta excelente de presentación, a mi juicio lo descalifica de plano, porque pienso que usted ha estado siempre del otro lado de la raya en la pelea entre el interés nacional y el interés foráneo. En sus cargos, para eso le pagaban, usted ha estado siempre por defender los intereses de esas trasnacionales y son muchas las cosas que podemos decir los colombianos en contra de los procedimientos de la Esso, la Mobil y El Cerrejón. En un reciente debate sobre la Drummond hice aquí un par de menciones sobre el caso de El Cerrejón y el carbón de La Guajira para demostrar que el interés nacional había sido gravemente sacrificado. Y de seguro fue también sacrificado durante su presidencia, señor ministro. Me atrevería incluso a afirmar que en un país distinto al nuestro, por ejemplo, Estados Unidos, donde no se tolera lo que aquí, el nombramiento suyo muy probablemente no habría pasado, porque al revisarlo el Congreso, habrían salido a relucir las razones que acabo de exponer. La contradicción a mi juicio es flagrante. Pero como en Colombia estamos y aquí todo puede suceder, tenemos de ministro de Minas a quien toda la vida fue un hombre de las trasnacionales, cuando hay con ellas y con el capital extranjero una flagrante contradicción. subir

Es el FMI el que exige privatizar

¿De dónde sale la privatización, quién se la ha inventado? Otro viejo debate. ¿El doctor César Gaviria Trujillo, el doctor Rudolf Hommes? Por supuesto que no. Suelo decir que cuando los neoliberales conciban una idea de verdad propia sobre algo que de verdad valga la pena, les va a dar un derrame cerebral. Todos sabemos de dónde vienen las privatizaciones: del Fondo Monetario Internacional. Ahí están todos los documentos. En el último acuerdo de Colombia con el FMI, de 2006, se establece la privatización de la Refinería de Cartagena. Bueno, y el FMI de quién es. ¿De ese eufemismo conocido como ___comunidad internacional___? No, el FMI tiene dueños: las grandes potencias económicas. Y a su vez, las grandes potencias económicas, empezando por Estados Unidos, también tienen sus dueños. Doña Condoleezza Rice, perteneciente muchos años al directorio de la ChevronTexaco, es nada menos que la secretaria de Estado de Estados Unidos. Todos sabemos que Irak está invadido, con todos los horrores, por el conflicto de intereses del que aquí hemos hablado.

Recordemos también que no ha habido privatización en Colombia que no haya sido hecha a menos precio. Al final de mi intervención voy a explicar por qué todas las privatizaciones hechas en Colombia y América Latina se hacen a menos precio. Son muchas y este gobierno es especialmente adicto a ellas. Ahí está el caso de Telecom, de Granahorrar, de las Tiendas Juan Valdés, otra forma de privatización que ya hemos discutido en esta Comisión. Están dedicados a privatizar el patrimonio público desde hace mucho tiempo, y en cada caso, sin excepción, lo hacen a menos precio y alguien se revienta los bolsillos con las ganancias, porque cada privatización enriquece a alguien y todas empobrecen a la nación. Podríamos mirar precios de privatizaciones, una por una, mostrando las distancias abismales. Y al final voy a mencionar el caso de ISA, del que se ha hablado tanto, y voy a leer un documento en el cual el señor Álvaro Uribe Vélez, cuando no era presidente de la República, denunciaba que ISA fue privatizada a menos precio. Y entonces hoy nos ponen a ISA como ejemplo, y claro, senador Serrano, sí lo es, porque de lo que se trata es precisamente de privatizar a Ecopetrol a menos precio. La diferencia con el Uribe Vélez de esos días y el de ahora es que el de entonces no era aún presidente de la República.

¿Qué ha pasado con los hidrocarburos? ¿Cómo funciona aquí ese cuento de la privatización? Desde 2002 el gobierno de Uribe Vélez incluyó la privatización en el Plan de Desarrollo. El Plan dice que debe haber una mayor participación privada en la Refinería de Cartagena, una manera sutil de inducir la privatización. El Plan de Desarrollo dice también que ___se ejecutarán las inversiones requeridas para garantizar el libre acceso a las redes de transporte, almacenamiento e importación de derivados del petróleo de Ecopetrol___. Ojo, senadores, llamo la atención sobre la frase: libre acceso a las redes que se requieren para el negocio de la importación de derivados del petróleo, porque vamos a ver que esta es una de las claves del negocio. No perdamos de vista que la Exxon Mobil tiene cerca de la mitad del negocio de la distribución de hidrocarburos en Colombia.

Afirma además el doctor Yanovich en El Tiempo, en una fecha que no leo para no hacerme largo, que ___no se mantendrá el monopolio en estas dos áreas___, hablando de la refinación y el transporte. Y está desde hace rato definido que hay que igualar los precios internos de los combustibles con los internacionales, más los impuestos. No tanto igualar, diría yo. Vamos a quedar por encima de los precios internacionales de los combustibles en lo relacionado con el consumidor final. Aquí hay un secreto que los colombianos desconocen. No puede haber privatización de verdad ni de la refinación ni de Ecopetrol ni de las importaciones ni de nada si no se igualan los precios internos con los externos, digamos en los costos, pues los impuestos no los van a dar de ñapa. No es posible que la política de privatización se dé si no hay un alza escandalosa de los precios de los combustibles. Habían decidido dejarla lista para hace más de un año. Lo que pasa es que al dispararse los precios internacionales del petróleo, se vuelve demasiado dura la política y han tenido dificultades para llevar los precios a los niveles adonde quieren finalmente llevarlos.

Recordemos los casos de Chuchupa y Caño Limón, que hemos denunciado aquí varias veces junto con el senador Serrano. Dos contratos de asociación, el uno con la Texas y el otro con la Oxy, para explotar el gas de La Guajira y el petróleo de Caño Limón en Cravo Norte. Dos yacimientos de texto, como los llaman los especialistas, o sea, perfectos. El mejor negocio del mundo, en dos palabras: todo claro, cero riesgos, y revertían a la nación el uno en 2004 y el otro en 2008. Con los dos le llegaba el bingo a Ecopetrol, que llevaba 25 años aguardando la reversión. Y cuando llega, justo en momentos en que los precios del petróleo y el gas son los más altos de toda la historia, ese día, el gobierno de los doctores Álvaro Uribe Vélez, Mejía y Yanovich decide que no la acepta, que nos negamos a recibirla, que mejor que la Exxon y la Oxy se queden con la joya de la corona justo cuando el negocio de los combustibles estaba por lo alto, cuando nunca había sido mejor. Nos llegaban los dos porque así lo estipulaba el contrato, de manera que el Ministerio de Minas tuvo que hacer toda una maniobra legal para no recibir dos campos de excelentes utilidades. Y hoy, a cambio, Ecopetrol anda corriendo riesgos invirtiendo en otros sitios. Está bien que se invierta, pero insisto en que en Chuchupa y Caño Limón el riesgo era cero.

Como si fuera poco, el gobierno crea la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que convierte en norma la privatización. Primero, porque debilita de manera gravísima a Ecopetrol, otro de los objetivos ___porque no se puede privatizar sin golpear a Ecopetrol___, y segundo, porque en adelante no revertirán las asociaciones. O sea, convierten en norma general lo que había sido la particularidad en el caso de Chuchupa y Caño Limón. No habrá más asociaciones y Colombia establece como norma regresar a la concesión, el contrato existente antes de ser creada Ecopetrol, el contrato del colonialismo, ese de la vergüenza de los libros. El gobierno se ciñe así a una vieja exigencia de la Embajada norteamericana en Colombia. Ahí están los documentos del señor Myles Frechette. La exigencia también hace parte del TLC. Al tenor del Tratado, no podrá haber requisitos de desempeño de las trasnacionales gringas que invierten en Colombia. Luego, con estos cambios lo que hace el gobierno es anticiparse al TLC, regalándole a Washington lo que se supone había de permutar de alguna u otra manera.

Bajan el State Take de los contratos, que es la suma de todo lo que le toca al Estado colombiano en un negocio petrolero en Colombia, sumadas las regalías más los impuestos de todos los órdenes. Queda en el 50,64 por ciento, cuando el promedio mundial es de 60%. He afirmado que el nuestro es el peor contrato petrolero del mundo. El ex ministro Mejía, pensando en los intereses de las trasnacionales, dice que es el mejor. Los dos tenemos razón, dependiendo de lo que se piense sobre qué sea lo mejor o lo peor. Pero si uno ve delante un State Take de 50,64 por ciento y una renta del 38,5 por ciento, sin hablar de los descuentos en renta, lo que está quedando en claro, compatriotas, es que Colombia está regalando su petróleo, la materia prima, lo que ya está ahí en la tierra, lo que nos pertenece. Nos están dando menos del 10 por ciento de ese petróleo. Y algo parecido ocurre con el carbón: 5% de regalía en yacimientos de menos de tres millones de toneladas. ¡Estamos regalando el carbón y el petróleo, colombianos! Luego no es sorprendente lo que está pasando.

Y los golpes a la Unión Sindical Obrera, USO, doctor Yanovich, con la que usted se ha encarnizado, también tienen que ver con la privatización de Ecopetrol. ¡Tan duro con los débiles y tan débil con los duros! Usted sabe muy bien que con la sangre de los trabajadores del petróleo y del pueblo de Barrancabermeja se construyó Ecopetrol. Usted sabe que los trabajadores han sido la punta de la lanza en la defensa del nacionalismo petrolero en Colombia. Y sabía que para avanzar en la privatización había que golpear a la USO como la ha golpeado. La tiene muy golpeada. Esta administración la ha perseguido de manera sistemática, lo que repudio de manera enfática. Ojalá fueran al revés las cosas, doctor Yanovich: débil con los débiles y duro con los duros. Ahí lo quisiera ver. subir

Lo que se privatiza son las cuantiosas ganancias

El negocio pasa por el mejor momento. No es posible encontrar un mejor momento del negocio petrolero en Colombia y en el mundo. No voy a repetir las cifras, ya el senador Serrano las dio, son suficientemente conocidas, pero sí voy a señalar una paradoja, que planteé en el último debate con el ministro Mejía. En el mundo está caro el petróleo, pero el dinero relativamente barato. La explicación es simple. Escasea el petróleo y hay exceso de capital. Y en el momento en que en el mundo es el dinero lo que abunda y la materia prima lo que hace falta, la política de hidrocarburos en Colombia es al revés, porque el gobierno valora como fundamental el dinero y no el recurso, cubriendo de garantías a los inversionistas extranjeros, que traen, no el recurso, sino la plata, plata que podría conseguirse de otra manera, como vamos a mirar al final de la intervención. Pero no, de lo que se trata es de favorecer al capital extranjero, porque, como suelo decir, aquí predomina el criterio de que los colombianos seremos felices si, primero, hacemos felices al capital extranjero y particularmente a la Casa Blanca.

Veamos unas cifras que ilustran la bonanza: utilidad neta de Ecopetrol en 2004, 786 millones de dólares, y en 2005, mil cuatrocientos millones de dólares. Así es como está de disparado este negocio. Utilidades 2005, Ecopetrol, mil cuatrocientos veinticuatro millones de dólares, cuatro veces más que las de EPM, 28 veces más que las de Colmotores, 31 veces más que las de Comcel, 37 veces más que las de Terpel, 47 veces más que las del Grupo __xito, 146 veces más que las de Exxon Mobil en Colombia. Con esa agudeza indígena, me decía ahora el senador Ramiro Estacio, cuando el senador Serrano hacía su exposición, que lo que van a privatizar son las ganancias. ¡Claro! Eso es lo que van a privatizar. Van a privatizar las ganancias. Como el negocio es excelente, y las utilidades son buenísimas, busquemos un míster a quien entregárselas.

Ahora, ¿empeorará el negocio o mejorará? Esta es una pregunta clave a la cual seguramente se van a referir los dos funcionarios citados para empeñarse en explicar, lo que se me hace muy curioso, que el negocio no es tan bueno y que se va a poner peor. Es curiosísimo, pues lo mismo nos ha pasado con el doctor Mejía y con el doctor Yanovich a lo largo de estos cuatro años. Los mismos dueños de la empresa machacando todo el tiempo que el negocio no es bueno.

Pienso por el contrario que el negocio va a seguir siendo bueno, primero, porque hay un déficit estructural de hidrocarburos en el mundo. Pueden pasar cosas, desde luego. La economía mundial está crujiendo, la economía gringa está crujiendo, y podría haber un colapso económico. Pero la tendencia general es a que la riqueza crece, mientras que la masa de los hidrocarburos sigue fija, así logren extraer más con nuevas tecnologías. Es la tendencia. Puede uno entonces suponer precios altos de los hidrocarburos en el mediano y largo plazo, y es lo que están diciendo los especialistas. Algunos hablan incluso de un precio de cien dólares. Aquí cité un día a Krugman. Cualquier cosa puede pasar en petróleo, nos dice él, pero olvídense de que se vaya a regresar a precios bajos. Pero ojo con esto, doctor Yanovich, que es bien importante. Es probable que los precios internacionales se caigan. Pero los de la gasolina no se van a caer, porque la decisión que tiene tomada el gobierno nacional es la de igualar el precio interno con el externo, más los impuestos que no cobran en otros países. Luego lo que se viene son alzas sistemáticas. El ministro Mejía dijo antes de irse que a él le parecería una excelente política petrolera de Colombia llevar el precio de la gasolina al nivel más alto de América Latina. El más alto es el de Brasil, cuatro dólares con cincuenta el galón a precios de ayer, o sea, casi once mil pesos el galón. Ese es el sueño del doctor Mejía y del doctor Uribe, ¡galón de gasolina a once mil pesos colombianos!

El alza está detrás de la privatización. La privatización incluye llevar los precios hasta allá, como lo voy a demostrar al final de mi intervención. No es posible privatizar de otra manera. Y ya entendí, doctor Yanovich y doctor Mejía, que quizás nos escuche en la tranquilidad de su casa, por qué a ustedes les gusta tanto Petrobras. Es que Petrobras está cobrando por la gasolina casi cuatro mil pesos por galón más de lo que vale en Estados Unidos, donde no hay subsidios. Lo que está haciendo Petrobras, palabra más, palabra menos, es esquilmando a esos pobres brasileños hasta el blanco, el sueño de los neoliberales colombianos, esquilmar a los colombianos hasta el blanco.

Es otro debate que hicimos el semestre pasado y que hay que recuperar. El gobierno ha decidido subir los precios de los combustibles arguyendo que no se puede subsidiar al consumidor. ___No se puede subsidiar a los de las burbujas___, decía por estos días el decano de Economía de la Universidad de los Andes. Me toca entonces repetir lo que he dicho mil veces. Primero, no es cierto que haya subsidios. Colombia no es importador de petróleo. Colombia está haciendo descomunales utilidades, y eso explica en buena medida las utilidades de Ecopetrol, porque nos están cobrando carísimo un petróleo que vale mucho menos. Están cobrando, y usted lo sabe, ministro, y habló del tema en estos días, hasta arancel a una importación inexistente. Hasta allá ha llegado la manipulación. Nos cobraron durante mucho tiempo un arancel a una importación que no existe. Y entonces tratan de meternos el cuento de que se cobra es a los ricos. No, no es a los ricos, también lo dije aquí. El 75 por ciento del combustible que se consume en Colombia es transporte público, buses, busetas, camiones y taxis. Luego, ese es un impuesto y un precio que pagan los colombianos más pobres, ¡los de Ciudad Bolívar, doctor Yanovich! Y entonces nos dice el gobierno, bueno, quedan los carros particulares, que son dos millones. ¿Cuántos de esos son burbujas? Muy pocos. El grueso son pichirilos de gente que, ahorrando centavo por centavo toda la vida, ha logrado hacerse a un carrito. ¿Y es a esos a los que van a clavar como si pertenecieran a la oligarquía del mundo? ¿Y qué decimos de la afectación del precio de los combustibles sobre los abonos y la producción agropecuaria y sobre tantas otras cosas? ¿Cómo es que nuestros productores van a competir en el TLC después de todo lo que se les vendrá encima sin aranceles de protección, si además se los clavan con esta política de precios de combustibles? subir

El engaño del Presidente

¿Cómo es lo de la privatización del veinte por ciento? Debo primero denunciar que el presidente Uribe incumple un compromiso que hizo con la USO al levantarse el paro. Aquí tengo el documento. Lo que firma el gobierno es que ___no será privatizada ni liquidada Ecopetrol en este gobierno___. Usted ahora, doctor Yanovich, intentará explicar el truco del asunto. Pero a mí el texto me parece meridiano. El gobierno firma con la USO un acuerdo escrito en que se compromete a no privatizar a Ecopetrol. Y abordo de una vez el asunto por que sé que el doctor Yanovich lo va a mencionar. __l me va a alegar que el acuerdo es durante ___el presente gobierno___. Y que el ___presente gobierno___ se acabó el 7 de agosto. Que ahora estamos es en otro. Para el mamón no hay ley y ante esto no hay nada que hacer. En resumen, el presidente de la República se le hace el loco al documento firmado por usted y por el doctor Mejía. La argucia, que este es un gobierno diferente al anterior. Pero durante la campaña electoral jamás se le ocurrió a Uribe contarles a los colombianos que había cambiado de posición y que iba a privatizar a Ecopetrol. Y no se le ocurrió contarlo porque eso le podía quitar uno que otro voto. subir

¿Privatización o ___capitalización___?

Se ha dicho que no es privatización sino capitalización. Bueno, voy a leer aquí lo que dice Armando Montenegro Trujillo, uno de los de ustedes, a quien además le ha ido bien con las privatizaciones. __l nos cuenta lo que va a pasar con Ecopetrol, y es importante, porque no solo tiene que ver con la privatización, sino también con el gasto público y el manejo de la política fiscal del Estado colombiano, como voy a demostrarlo al final, y el tema es de la competencia del Senado de la República. Dice Montenegro: ___Nadie en el sector privado aceptará convertirse en un socio minoritario sin recibir garantía, por medio de un acuerdo de accionistas, de que el plan de inversiones se guiará únicamente con objetivos de rentabilidad y de manejo de Ecopetrol y que el manejo de Ecopetrol estará orientado por criterios puramente privados___. ¡Si eso no es una privatización, yo me pregunto qué es una privatización! Agrega: ___La pregunta dentro de algunos años, después de hacer estos ajustes, será qué va a hacer el gobierno con esta empresa tan independiente, tan parecida a una empresa privada, en ese momento lo único lógico será asegurar su privatización total___. ¡Lo único lógico será asegurar su privatización total después de que pasen las reformas! Entonces se ponen el taparrabos de que sí, puede ser, pero que se venderá al sector solidario. Los colombianos más ingenuos pensarán que los compradores van a ser una cooperativa de lavanderas u otra de taxistas. No. Son los fondos privados de pensiones y de cesantías, tratados en la legislación como sector solidario, fondos cuyo 50 por ciento y más, señor ministro, es controlado por el capital extranjero. Los linces de las finanzas del mundo, los mismos dueños de las trasnacionales del petróleo, son los que en últimas van a comprar a Ecopetrol a través de los fondos privados de pensiones. Para cubrir las apariencias les venderán a tres o cuatro colombianos despistados, como hicieron en ISA, y dirán que esa es la manera como el pueblo va a acceder a la propiedad de Ecopetrol. Yo no defiendo este Estado como un Estado democrático de verdad, ni pienso que quien gobierna representa el interés nacional. Pero sí creo que es más de los colombianos una empresa que sea del Estado colombiano que una controlada en todo o en parte por un número importante de colombianos. Quién es más colombiano, el Estado o veinte o treinta mil accionistas. Además, se les mejora a los gringos la situación con el TLC, doctor Yanovich, porque esas cláusulas que lograron dejarse en compras del Estado protegiendo el interés nacional se pierden con la capitalización del 20 por ciento en el caso de Ecopetrol, ya que la empresa deja de ser una empresa del Estado y se convierte en algo diferente.

¿A cómo se va vender? Es la pregunta del millón. Ya he dicho que las empresas se privatizan a menos precio, y voy a citar como argumentos de autoridad, uno, a Eduardo Sarmiento Palacio, que dice: ___Como ha ocurrido en todas las privatizaciones en Colombia y en América Latina, adquirirán la empresa por debajo de su valor real___. Dos, a Mauricio Cabrera: ___Es lógico que los compradores van a exigir un precio muy bajo por las acciones de Ecopetrol, inclusive, inferior al que pagaron por ISA, el cual fue muy criticado en el momento___. ¿Y por qué a menos precio? La explicación es muy sencilla. Porque de otra manera no la compran. Son mil las cosas turbias y por debajo de la mesa que hay en estas privatizaciones, empezando porque los encargados de defender el interés nacional no lo defienden. Nunca los gringos se han sentado con un gobierno de Colombia teniendo del otro lado una posición nacionalista. Los de aquí son blanditos. Hay además otro ingrediente, un problema de fondo, y ustedes lo saben, señor ministro y doctor Yanovich. Cuando contraten la empresa que la va a valorar, de seguro amiga de los compradores ___porque tampoco nos van a meter el cuento de que en el mar de la corrupción del mundo de hoy, las empresas encargadas de valorar cayeron del cielo: recuérdese el caso de Andersen, la trasnacional de la Auditoría que, según se suponía, daba fe de la honradez, y el caso de Enron, firma cogida con las manos en la masa intentando defraudar el patrimonio público en Corelca, como lo sabe bien la gente de la Costa, ¡y esos son los que van a valorar la empresa!___, cuando llegue la hora de valorar la empresa, repito, es obvio que se preguntarán, bueno y para valorar a Ecopetrol, ¿a cómo ponemos el barril de petróleo? Entonces alguien dirá, pues a 75 dólares. Pero seguramente el comprador va a salir a objetar que nadie sabe si el precio actual logrará sostenerse. Pedirá entonces valorarla por debajo de 75 dólares. Pero resulta que el precio sí puede sostenerse, de modo que, en el peor de los mundos, ese inversionista comprará a un precio en el que estará absolutamente protegido de todo riesgo, porque tendrá que ser con una proyección de largo plazo. Y si los precios no se caen, hará el negocio de su vida. Ese es el truco, suponiendo que no haya nada torcido por debajo de la mesa. Será una privatización a menos precio. No le den más vueltas, no es posible que sea de otra manera.

Y entonces dicen que no importa, y arguyen la eficiencia de la empresa privada. Aquí aparece un punto al que quiero referirme. Hay una contradicción entre el interés público y el interés privado, y ustedes no la pueden evadir, senadores, por uribistas que sean. No es posible. Alguien me argumentaba, como a la fija lo harán ahora el ministro y el presidente de Ecopetrol, que la ventaja consiste en que la empresa privada va a invertir más. Les respondo: va a invertir más si le resulta negocio invertir más. Pero si no, se abstendrá de hacerlo, así se acabe el petróleo en Colombia, así se hundan las refinerías y así sobrevenga el fin del mundo, porque ningún privado hace por gusto malos negocios bajo ninguna consideración. Y el privado va a exigir además un acuerdo de accionistas que le dé poder real sobre la empresa, porque es falaz decir que porque solo se vende el 20%, el privado queda sometido a la férula del Estado. No es verdad, porque ningún privado se aviene a comprar en esas circunstancias.

Nos dicen que no hay plata. Paja, sí la hay. FAEP, mil seiscientos setenta y seis millones de dólares invertidos a intereses ridículos en el mercado mundial. TES, dos billones pesos invertidos por Ecopetrol. Fondo de Pensiones, otra suma enorme, sobre la que podría llegarse a algún tipo de acuerdo a fin de que, sin riesgo alguno para los trabajadores, el Fondo le pusiera esa plata a Ecopetrol y no en esos negocios chimbos donde está actualmente.

Nos dicen que tampoco Ecopetrol se puede endeudar. Es algo que tampoco saben los colombianos. Ecopetrol, la mejor empresa de Colombia, no tiene un peso en deuda. Entonces qué es lo que pasa aquí. Lo explicaba El Espectador el 30 de julio pasado: ___La verdadera causa para optar por la democratización ___la privatización, digo yo___ son las condiciones que imponen el FMI y las firmas calificadoras de riesgo internacionales para que la empresa no sea incluida en el balance consolidado del sector público___. Añade el articulista, y lo sabemos aquí todos, que Ecopetrol no puede operar como debiera operar, con lógica incluso de empresa privada en cierto momento, porque no lo permite el FMI. Advierte además el articulista: ___El gobierno debe definir el paquete que pondrá en manos privadas, ha dicho que será máximo el veinte por ciento, pero ello dependerá de los que diga el Fondo Monetario Internacional al respecto___. Pregunto: cuando el FMI dice que Ecopetrol no se puede endeudar, que no puede gastarse los recursos del FAEP, que tiene que mantener un montón de plata en TES en un negocio malísimo, ¿eso es solo una argumentación técnica? ¿No media ningún interés de los dueños del FMI en dictar este tipo de órdenes para imponer la privatización no solo de esta empresa sino de otras muchas, de ISA, por ejemplo, también presionada por el FMI? Y no solo en Colombia, sino en el mundo entero. No nos tratemos como ingenuos, porque no lo somos. Es obvio que esa actitud ___técnica___ del FMI de decir que Ecopetrol no puede endeudarse ni gastarse recursos propios, porque se descuadra el manejo fiscal y las cuentas y los números de las finanzas públicas, contiene un elemento fundamental de truco para presionar la privatización. subir

El pretexto de la autonomía financiera

Nos dicen que con la privatización por fin Ecopetrol va a tener autonomía financiera. Miremos cómo tejen la telaraña. El Fondo Monetario no nos permite tener autonomía financiera y entonces la manera de evadir el control del FMI es privatizando la empresa. Ahí sí habrá por fin autonomía financiera. Claro, se logra autonomía frente a las finanzas del Estado, pero pregunto: ¿y frente a los privados? ¿Cuál es la pérdida de autonomía estatal? Porque los privados imponen una lógica y entienden la autonomía a su manera. Nos salimos de la férula del FMI y nos colocamos bajo la de los privados que van a manejar la empresa. Miren otra vez lo que escribe Armando Montenegro sobre cómo opera el asunto. Dice: ___Existe un conflicto entre los objetivos empresariales de Ecopetrol y sus funciones de vaca lechera del Estado___. Es una forma de explicar algo obvio. Si la empresa se privatiza, entra en conflicto su operación con la del Estado colombiano. Agrega Montenegro: ___La empresa deberá hacer caso omiso de las necesidades de caja del gobierno___. ¡Cómo así que la empresa que se supone es de los colombianos ___deberá hacer caso omiso de las necesidades de caja del Estado___! Estoy en contra de que a la empresa se la haya ordeñado como vaca lechera, también parte del truco para privatizarla, pero no estoy a favor de que el Estado pierda el control sobre la operación de la empresa. Escribe Montenegro: ___Esto significa que ineludiblemente las transferencias al gobierno caerán significativamente en los primeros cinco o diez años___. Pregunto: ¿eso es lo que queremos, que caigan las transferencias del gobierno? Si es así, le pregunto al Congreso en cuánto queremos que caigan. Porque uno puede estar de acuerdo con que caigan, pero otra cosa es decir por qué va a perder el Estado colombiano, y este Congreso, el derecho soberano de definir en cuánto caen las transferencias, en vez de dejar que sean los inversionistas privados los que lo definan. Dice Montenegro: ___La iniciativa de capitalizar la empresa va a exigir varios ajustes fiscales___. En otras palabras, la privatización exige buscar recursos tributarios o reducciones del gasto. ¿Cuáles? ¡Ojo, senadores! ___La eliminación total de los subsidios que otorga Ecopetrol (___) Esto incluirá el cierre de operaciones no rentables___. Pregunto: ¡y de cuándo acá una empresa del Estado no puede adelantar ninguna operación que no resulte rentable! Concluye el doctor Montenegro: ___Ningún agente privado, con razón, aceptará que sus recursos se dediquen a financiar transferencias que se deberían cubrir con presupuestos públicos___. subir

Petrobras e ISA no les sirven como ejemplos positivos

Paso a resumir el caso de ISA, que muestro como antecedente de lo que va a pasar aquí. La comparación con Petrobras ya la toqué rápidamente, aun cuando podría extenderme y aclarar que es un absurdo pretender cotejar una empresa como Petrobras, de un país con ciento cincuenta millones de habitantes, a una empresa como Ecopetrol, de un país de cuarenta millones de habitantes. No cabe la comparación, porque si el negocio es intermediar ventas, doctor Yanovich, el consumo brasileño de combustibles debe de ser por lo menos tres o cuatro veces el de Colombia. Y si además usted de ahí está chupando utilidades exageradas, le cambia toda la operación. Mencionemos el caso de ISA. Afirmaba usted, señor ministro, que las acciones de ISA se han valorizado en 482%. Esa es la prueba reina de que las privatizaron a menos precio, obvio, y de que la privatización no cabía. ISA es una empresa que tenía el monopolio de la transmisión de energía de alta tensión. El ultramonopolio, pues no había competidores. Podía fijar los precios que quisiera, porque el Estado le podrá poner los controles, cierto, pero el Estado es también el que dicta los precios, regulados en función de la utilidad. Conozco de eso, doctor Yanovich, un día lo discutimos y sé cómo es que los regulan para que se dé la utilidad. Claro, regulan para que haya precios de monopolio. Es más, hay un artículo de la Ley 142 que prohíbe bajo pena de sanción que los precios de ese sector que usted llama regulado no sean precios de monopolio. Y cualquier día hacemos el debate aquí, de eso sí que sé, doctor Yanovich.

Decía que ISA era una empresa perfecta, ni siquiera con problemas de politiquería. Y deciden privatizarla. Pero les aconsejaría que no pongan a ISA como modelo, porque es ejemplo de lo contrario, de que privatizar es una vagabundería. ISA no ha debido ser privatizada. No tenía ningún sentido que la privatizaran. Las utilidades que hoy está reportando la empresa no dependen de que se haya privatizado. Lo nuevo es que con la privatización les regalaron unas sumas enormes a unos colombianos. Y como lo anuncié al principio de mi intervención, miren lo que dijo Álvaro Uribe Vélez en la revista Dinero de febrero de 2001 sobre la privatización de ISA. Sí creo, senadores, que la privatización de Ecopetrol se oriente por la de ISA, pero en el sentido de las palabras que les voy a leer. Dice Álvaro Uribe Vélez: ___Lo preocupante de la privatización de ISA es el precio. Un patrimonio estimado en unos 737 millones de dólares quedará probablemente enajenado en 347 millones de dólares o algo más ___o sea, agrego yo, está hablando de pérdidas de 400 millones de dólares___. El tema debe pensarse de nuevo ___agrega___, porque vender baratas empresas del Estado buenas sin problemas mayores no recupera el costo, no resuelve el problema fiscal y tampoco el de la deuda externa___. Exactamente diríamos lo mismo para esta privatización de Ecopetrol: la nación no recupera el costo y no resuelve el problema fiscal ni tampoco el de la deuda externa. Pero sí les mete al bolsillo sumas enormes a unos cuantos colombianos y a unos cuantos extranjeros.

Todos nos podemos poner de acuerdo en un punto: cómo lograr la autonomía financiera. Estoy de acuerdo con que a Ecopetrol se le facilite la operación, pero eso no nos lo pueden convertir en el pretexto para privatizarla, porque ya expliqué que la privatización rompe la autonomía de una forma si se quiere más grave que las cuentas fiscales del Estado colombiano. La solución es simple. Una, modificar el Estatuto Orgánico del Presupuesto y establecer unas normas distintas, pues se supone que para ello somos autónomos. Se trataría de una decisión soberana del Estado colombiano, de este Congreso. Aprobemos entonces unas normas que le den autonomía a Ecopetrol sin necesidad de privatizar la empresa, a fin de que pueda endeudarse si es necesario, gastarse plata del FAEP y gastar menos en TES, un negocio malísimo. Pongámosle también controles al ordeño del Estado. Que esas normas de autonomía financiera dejen también establecido que el Estado no la puede ordeñar como lo ha hecho en estos cuatro años. Es muy raro que el gobierno se muestre ahora tan preocupado por las finanzas de Ecopetrol y por su autonomía, cuando no ha hecho más que ordeñarla a reventar en todo este lapso, por razones de politiquería.

Por supuesto que estos cambios sí tropiezan con un obstáculo, se lo digo a ustedes con franqueza. Se necesita un gobierno que esté dispuesto a decirle al FMI que vamos a proceder con independencia, que no le aceptamos que nos vuelva la inversión petrolera igual al gasto de una Junta de Acción Comunal en una vereda de la Costa Atlántica, porque es así como nos la tiene. En cuanto a calidad de la inversión, es igual para la manipulación del FMI invertir en la Refinería de Cartagena o en un pozo petrolero a que el Estado decida gastarse cien pesos en una Junta de Acción Comunal. No lo podemos tolerar, pero para ello necesitamos un presidente que, por supuesto, no es este. Y se necesita una actitud de soberanía nacional, de patriotismo, de valor civil, de estar dispuesto enfrentar, y no estoy hablando de una revolución, ni mucho menos. Para ponerles un santo de su devoción, recordemos el enfrentamiento de Carlos Lleras Restrepo con el FMI en todas las decisiones que permitieron la devaluación gota a gota. ¿Qué sucedió en ese momento? Que el gobierno colombiano, probablemente en una de las pocas actitudes relativamente dignas que se hayan asumido en la historia de Colombia, dijo: ¿saben qué?, vamos a hacerlo así, aunque el FMI se ponga bravo, qué le vamos a hacer. Otros países del mundo han hecho cosas parecidas, como Argentina, Bolivia___ pero no digamos Bolivia, senador Estacio, digamos Argentina, para que cree menos escozor. Eso es todo lo que hay que hacer y se resuelve el problema. Pero para ello, repito, se necesita Estado y gobierno que hablen de patriotismo de verdad, no de cuento. Que hablen de valor de verdad, no de cuento. Que hablen de amor al pueblo de verdad, no de cuento. Si se actúa así, no es necesario privatizar a Ecopetrol. subir

Réplica a la intervención del ministro de Minas y del presidente de Ecopetrol

Lo primero es ratificarme en todo lo que dije. Y empiezo ratificándome en la idea, señor ministro, de que usted no ha debido ser nombrado ministro de Minas. Me queda muy difícil aceptar que 38 años con las trasnacionales del petróleo no impriman carácter y que no actúe uno con la lógica de que lo que es bueno para el capital extranjero es bueno para Colombia. Ahí tenemos una distancia grande. Y no sabe cómo se oyó de feo eso que usted dijo, señor ministro, de que el contrato petrolero al que he llamado yo el peor del mundo no debe de ser tan bueno, según usted, porque las compañías petroleras extranjeras no vienen. Espero que esas palabras no sean un anuncio de que el gobierno les van a ___mejorar___ todavía más el contrato. A mejorar, entre comillas, obvio.

Quisiera también señalar que he visto muy acuciosa a la bancada del Partido Conservador defendiendo a su ministro. Pero no es que al privatizarlas las empresas se vuelvan buenas, senador Manzur. Es al revés: las privatizan porque son buenas. Ustedes, que son todos hombres de negocios, saben muy bien, por ejemplo, por qué no se privatizan las carreteras terciarias ni las escuelas públicas de los barrios pobres de la Costa. Porque no son buenos negocios. Solo se privatizan aquellas empresas, o que ya eran buenas, como ISA, o que son mejoradas por el camino antes de privatizarlas mediante todo tipo de subterfugios, algunos incluso terribles, como en el caso de Ecogas, a la que, preparándola para poderla privatizar, le quitaron la deuda, que trasladaron a la nación. Privatizan el lomo y a la nación le dejan el hueso, eso es sabido. No les luce nada bien argüir que las empresas se arreglan es cuando se privatizan. No. Se las arregla como un paso previo para poderlas privatizar o han sido buenas siempre. El Banco Agrario, senador Manzur, es probable que dé ahora excelentes utilidades, pero tiene un pequeño defecto como banco del Estado y es que no les presta a los pobres. Solo ese pequeño defecto. A las electrificadoras también les está yendo muy bien, pero porque subieron 50% las tarifas en precios reales, lo que hace, en buena medida, que cuatrocientos mil costeños, paisanos suyos, señor ministro, no tengan luz porque no pueden pagarlas.

Les luce también poco defender lo de ISA. Les recomendaría que no insistieran. Ya el jefe de ustedes, el doctor Álvaro Uribe Vélez, contó por escrito en la revista Dinero, les di la fecha, que el negocio se hizo sobre la base de que a la nación la tumbaron en cuatrocientos millones de dólares. Si ese es el ejemplo que vamos a seguir en Ecopetrol, una empresa mucho mayor, yo les pregunto en cuánto va a ser el tumbe de Ecopetrol como base para empezar el negocio de la privatización.

Y en lo del Brasil me ratifico, doctor Yanovich, con independencia de que a uno le guste o no el señor Lula. Gasolina a un poco menos de once mil pesos, cuatro dólares con cincuenta, cuando en Estados Unidos, donde no hay subsidios, vale tres, me dice a mí que están esquilmando al pueblo brasileño y eso me parece indebido. Veo que Colombia va para allá. Lo anunció el anterior ministro de Minas y no vi refutándolo ni al presidente de la República ni al presidente de Ecopetrol. A los tres les parece una excelente política petrolera que Colombia llegue a tener la gasolina más cara de América Latina. Eso está dicho, ahí están los registros, tengo las grabaciones.

Les oí decir como diez veces que en el año 1996 Petrobras y Ecopetrol eran iguales. No, no es cierto. Ya empecé a encontrar las cifras. De entrada no podían ser iguales cuando el uno tenía el monopolio sobre el mercado interno de un país del tamaño de Brasil y el otro el de Colombia. No insistan en ese argumento porque quedan mal, doctor Yanovich, la comparación no resiste análisis. No eran iguales, además, porque la producción de Ecopetrol en esa fecha era de 413 mil barriles y la de Petrobras de 900 mil barriles, el doble. Y la capacidad de refinación de Petrobras en esa fecha era de 1,3 millones de barriles y la de Ecopetrol, de 320 mil barriles, una marcada diferencia. Pero bueno, ya habrá tiempo de profundizar en la controversia si el senador Manzur hace el foro que quiere hacer. Porque si se trata de traer ejemplos, les pongo el del cobre chileno, que en lo fundamental, en su principal aspecto, el de la explotación, es ciento por ciento del Estado y no se necesita privatizar. Me decía un amigo un día en una conversación: si vamos a discutir con ejemplos, los ejemplos los pongo yo, porque los tengo para muchas cosas.

Dos puntos más, por último. Pienso que la ANH le hace un daño terrible al país cuando desmonta los contratos de asociación para imponer el de concesión. Le hace un daño inmenso al país cuando define un State Take de algo más del 50% para hacer del nuestro el peor contrato petrolero del mundo. Expliqué cómo el recurso está saliendo prácticamente regalado. Aquí en Colombia está haciendo carrera una teoría: mientras entren dólares, no importa que se regale el recurso, algo que ocurre también con el carbón. Y vuelvo a preguntar, como se lo pregunté al ministro Mejía, para qué diablos son los dólares. Si son para importar maquinaria, uno podría estar de acuerdo con que hagamos sacrificios para conseguirlos. Pero si es para importar langostas vivas traídas del Canadá, whisky sello azul, carros de quinientos y mil millones de pesos, no estoy de acuerdo. Como tampoco estoy de acuerdo con que se regale el recurso petrolero ni el del carbón.

Por ultimo lo de los trabajadores, doctor Yanovich. Son maneras de ver las cosas. A usted le parece que ha tenido unas excelentes relaciones laborales con los trabajadores del petróleo. Vaya y pregúnteles a ellos, y le dirán que los han echado, que los han garroteado, que los han gaseado, que los han perseguido. Usted para defenderse dice que todo ha sido legal. Es hasta probable que así sea, pero la pregunta es: ¿todo lo que sea legal es conveniente? ¿Todo lo que sea legal debe hacerse? En unos casos se mueven al filo de la ley. Vimos al doctor Mejía moviéndose al filo de la ley reglamentando las resoluciones del precio del alcohol carburante. 1,21 primer precio, 1,31 segundo precio y hoy está a dos dólares. Tal vez todo sea legal, pero se ve muy feo que el propietario de una finca favorecida con esos precios del alcohol sea quien los haya reglamentado. Ahora, mucho me temo que sea ilegal lo que allí se hizo.

Me ratifico entonces, doctor Yanovich. Puede que usted sea muy simpático y caiga muy bien en otros sectores, pero créame que los trabajadores colombianos, y yo con ellos, lo consideramos una persona que ha perseguido de mala manera a esos compatriotas y a esos trabajadores, ratificando algo que hace parte de su personalidad: duro con los débiles y débil con los duros.

Pongámosle seriedad al debate, porque aquí nos traen mil ejemplos de lo que no puede hacer Ecopetrol, ejemplos en los que todos estamos de acuerdo. Ecopetrol no tiene la autonomía que debiera tener, eso lo estamos planteando los de la oposición desde hace mucho rato, y el sindicato de trabajadores de Ecopetrol lo ha venido pidiendo desde hace décadas. El senador Serrano ha hablado de este punto toda la vida, yo llevo cuatro años en esta Comisión hablando de lo mismo. La discusión no es si hay autonomía o no, sino cómo se logra la autonomía. Ustedes dicen: la autonomía se logra privatizando el negocio. Nosotros decimos, no, la autonomía se logra cambiando las normas que no sirvan. Haciendo incluso los cambios que sean necesarios para poder contratar ejecutivos de alto precio. Eso tampoco me impresiona, doctor Yanovich, sé que en la lógica del neoliberalismo los de abajo deben ganar muy poco y los arriba deben tener sueldos mayores. Pero todo se puede hacer sin necesidad de privatizar a Ecopetrol. Lo que pasa es que para poder hacer lo que nosotros creemos procedente para darle autonomía a Ecopetrol sin necesidad de privatizarla, hay que ponerle antes el cascabel al gato. (El presidente de la Comisión hace sonar la campana anunciando que se terminó el tiempo). Esa campanita es la que hay que ponérsela a un gato. Pero resulta que a nuestros gobernantes, cuando les sale el FMI, les da temor. Se ponen ahí pálidos y les da ahí tembladera y hasta se les olvidan todas las ideas y todas las genialidades. Cuando lo único que habría que hacer, para el asunto de las deudas, por ejemplo, y es así de simple, doctor Yanovich, es poner un aviso en The New York Times que diga: ___Ecopetrol busca recursos en la banca internacional___. A ver si no le hacen cola los banqueros para prestarle la plata, así se le salte la piedra al FMI. Pero usted no lo hace porque su jefe el presidente Uribe no lo deja. No son capaces de hacer lo que hay que hacer. Es así de simple. Para conseguirle créditos a Ecopetrol, pongan un aviso. Quién no le prestaría dólares a una empresa como Ecopetrol en el mercado mundial, donde no saben qué hacer con la plata. Pero eso sí, repito, les toca colgarle la campanita a ese gato que tan nerviosos los pone. Ese es el problema de fondo.

La cuestión de la autonomía financiera se convierte, entonces, en un pretexto para la privatización, la vieja exigencia del FMI. Empiezan por el veinte por ciento, pero no se hagan ilusiones, pronto llegarán al ciento por ciento en la privatización, como lo anunció ya Armando Montenegro, citado aquí también por el senador y amigo de la privatización.


Entradas relacionadas

Salud. (La salud deber ser derecho y no negocio)

Se ha vuelto común en Colombia tildar de ministerio de la Desprotección Social a la cartera encargada de los asuntos laborales y de salud, así como afirmar que en el país mueren más personas por la Ley 100 de salud…

Petróleo. (En defensa de la producción nacional de hidrocarburos)

La lucha de los trabajadores del petróleo, con el respaldo de los colombianos, creo en la mitad del siglo XX la empresa estatal Ecopetrol, quitándole el control del negocio a las trasnacionales. Desde entonces, el capital extranjero y sus correveidiles…

Lo que impulsa superservicios es la privatización de la empresa de acueducto y alcantarillado de Cúcuta.

Jorge Enrique Robledo

Intervención en la Plenaria del Senado

Quisiera expresar mi opinión ante las gravísimas y muy documentadas denuncias hechas por el senador Juan Manuel Corzo. Hay varias cosas, a mi juicio, que quedaron perfectamente claras. La primera, corroborada…

En privatización de Ecopetrol fue defraudado el patrimonio público.

En Colombia, una de las gasolinas más caras del mundo

Intervención del senador Jorge Enrique Robledo en el debate sobre el proyecto de diesel para Bogotá, Comisión Quinta del Senado, 6 de mayo de 2008

Mientras que el gobierno les…

El pésimo negocio de privatizar Ecopetrol

La decisión del gobierno de privatizar a Ecopetrol no abre un debate nuevo. En muchos sentidos, es el mismo que se libra desde los albores del siglo XX cuando, entre denuncias de corrupción, las trasnacionales del petróleo se quedaron con…